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El Commonwealth Bank pierde a su CFO; se fue a una empresa Blockchain de las Islas Caimán

Ejecutivos

Block.one - Blockchain - Rob Jesudason
Rob Jesudason, es el nuevo presidente y director general de operaciones de Block.one.
  • Rob Jesudason, CFO de Commonwealth Bank, dejará el banco más grande de Australia para dirigir Block.one como presidente del grupo y director general de operaciones.

Sydney, Australia. 17 mayo, 2018. El Commonwealth Bank of Australia (CBA) perderá a su ejecutivo de grupo de servicios financieros y CFO Rob Jesudason después de que anunciara que se uniría a Block.one, empresa basada en Blockchain para diseñar sistemas de mercado libre para asegurar la vida, la libertad y la propiedad mediante la publicación de software de código abierto que es gratuito para todos.

Block.one, con sede en las Islas Caimán, desarrolla soluciones tecnológicas de código abierto, incluyendo el software EOSIO blockchain. También vende el token EOS.

Al unirse a la empresa como presidente y director general de operaciones del grupo, Jesudason será miembro del Directorio de Block.one y será responsable de “ampliar las operaciones globales del grupo”, dijo Block.one en un comunicado.

Como ejecutivo del grupo de CBA, Jesudason era responsable de supervisar las finanzas, auditoría, tesorería, seguridad, propiedad y relaciones con los inversionistas del grupo.

“Rob tiene un historial comprobado de éxito en servicios financieros mundiales, donde ha estado involucrado en la innovación de la industria y ha facilitado el avance regulatorio que permite la adopción de nuevas tecnologías”, dijo el CEO de Block.one, Brendan Blumer, sobre el nombramiento de Jesudason.

“Su alineación con nuestras prioridades organizacionales de crear soluciones Blockchain de alto rendimiento que cumplan con las normas es ideal para Block.one, y es una conclusión emocionante para nuestra búsqueda minuciosa de la persona adecuada”.

Jesudason está convencido de que Blockchain tendrá un impacto “transformador” en la mayoría de las industrias en los próximos años, y espera que la tecnología redefina los modelos operativos mediante la racionalización de los negocios, al tiempo que reduce los costos y el riesgo.

“La fuerte respuesta del mercado al enfoque de Block.one ha dado como resultado que sea una de las organizaciones de más rápido crecimiento en el mundo, y esto impulsará nuestras estrategias de crecimiento operativo en el futuro”, explicó.

Jesudason estuvo en CBA durante seis años y medio, habiendo ocupado anteriormente los cargos de jefe de estrategia y ejecutivo de grupo, en Servicios Financieros Internacionales (IFS).

Bajo el rol de IFS, dirigió el crecimiento internacional del grupo en banca digital, banca minorista y comercial y seguros en China, India, Indonesia, Vietnam y Sudáfrica.

También trabajó en Credit Suisse como director de mercados globales emergentes en el Grupo de Instituciones Financieras y ocupó puestos en JPMorgan, Barclays, GE Capital y McKinsey & Company.

El banco nombró a Alan Docherty como CFO para ocupar el puesto de Jesudason.

Docherty ha sido el director financiero de la banca institucional y de mercados de CBA y, desde que se incorporó al banco en 2003, ha desempeñado funciones de finanzas senior en las áreas de Finanzas del Grupo, Tesorería del Grupo y Banca Empresarial y Privada.

Durante la Comisión Bancaria Real de Australia, CBA se vio en apuros en una serie de cuestionamientos, siendo uno de ellos la práctica del banco de cobrar en exceso a los clientes por el asesoramiento financiero que no recibieron.

Se reveló que el banco fue informado en 2012 por Deloitte de que no contaba con los sistemas y el seguimiento necesarios para garantizar que los clientes obtuvieran los servicios financieros por los que habían pagado; y que existían sistemas ad hoc para almacenar datos que solo podían verificarse manualmente.

CBA, junto con Westpac, el Banco Nacional de Australia, el banco ANZ y AMP, recibieron más de AU$ 220 millones (dólares australianos) de clientes por servicios que nunca tuvieron la intención de prestar.

La Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC, por sus siglas en inglés), el regulador corporativo del país, fue objeto de críticas durante la Comisión Real por no castigar adecuadamente a los bancos.

El banco también admitió a principios de este mes que no estaba seguro de dónde habían ido a parar los datos de 19,8 millones de clientes, después de que se revelara que las cintas magnéticas que contienen información utilizada para imprimir los estados de cuenta podrían no haber sido desechadas correctamente.

En la actualidad, el CBA se enfrenta al Centro Australiano de Análisis e Informes sobre Transacciones (Austrac, por sus siglas en inglés) después de que éste iniciara un procedimiento civil sancionador en agosto alegando que el banco había “incumplido de manera grave y sistemática” la Ley contra el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo de 2006.

Austrac detalló 53.700 presuntas violaciones de la Ley, entre las que se incluía no entregar a Austrac 53.506 informes de umbral de transacciones (TTR) por transacciones en efectivo superiores a AU$ 10.000 a través de máquinas de depósito inteligente (IDM) durante casi tres años entre noviembre de 2012 y septiembre de 2015.

En diciembre, el banco admitió que conjuntos de datos dispares habían contribuido a la contravención de la Ley.

El CBA se enfrenta a una pena máxima de AU$ 18 millones por cada una de las infracciones si se la declara culpable; sin embargo, el banco dijo en febrero que había previsto AU$ 375 millones para cubrir las multas.


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