Inicio » Seguridad » Niño de 11 años hackea ositos de peluche
Miercoles 19 Junio, 2019

Indicadores económicos de Chile

Dólar Observado 619,06
Euro 723,82
UF 23.819,39
UTM 43.599,00
YUAN

Newsletter

Inscríbase y reciba GRATIS semanalmente el mejor contenido de Negociós y Tecnología en su E-mail.

Eventos

Próximos Eventos

20.JUN.2019

SANTIAGO, CHILE: Latam Ventures Summit

Próximos Eventos

20.JUL.2019

NUEVA YORK, EE.UU.: NOVUS Summit 2019

Próximos Eventos

3.SEP.2019

SANTIAGO, CHILE: Summit País Digital 2019

Próximos Eventos

29.OCT.2019

LAS VEGAS, EE.UU.: World Crypto Conference

Próximos Eventos

29.OCT.2019

LIMA, PERU: Conecta Perú 2019

Próximos Eventos

14.NOV.2019

SANTIAGO, CHILE: APEC CEO Summit 2019

Niño de 11 años hackea ositos de peluche

Seguridad

  • Este niño, fundador y CEO de su propia empresa CyberShaolin, demostró a los asistentes de una conferencia sobre ciberseguridad cómo consiguió hackear un simple osito de peluche conectado a Internet.

Austin, EE.UU. 16 junio, 2017. Reuben Paul no juega con ositos de peluche: los hackea.

A sus 11 años, da conferencias internacionales sobre ciberseguridad y es el fundador y director ejecutivo de su propia compañía tecnológica.

«Trato de ayudar a la gente y educarla, enseñarle cosas nuevas», dice.

Reuben va a la escuela en Austin, Texas, EE.UU., durante el día y al terminar las clases se convierte en lo que él llama un «ciberninja».

«Todo comenzó cuando creé mi empresa, CyberShaolin, que sirve básicamente para formar a niños y adultos en diferentes cosas sobre ciberseguridad bajo la temática del kung-fu y las artes marciales», asegura con entusiasmo.

Hacker - Reuben Paul - Manu Paul
Reuben Paul y su padre Manu Paul.

«Necesitamos estar a salvo y seguros y garantizar que los dispositivos no se pueden hackear como ese osito de peluche», dijo
Reuben Paul.

Para explicar los conceptos usa videos y juegos que él mismo desarrolla. Y es que, fuera del mundo cibernético, Reuben también es un ninja precoz: es la persona más joven de Estados Unidos en haber recibido un cinturón negro de kung-fu shaolin.

Con ayuda de su padre, Manu Paul -quien trabaja en el sector de la seguridad informática- Reuben se ha convertido en una celebridad en el mundo tecnológico (y fuera de él) a la hora de exponer fallas en aparatos inteligentes.

Su lema, tal y como asegura en sus presentaciones, es el siguiente: «Usa siempre tu conocimiento en ciberseguridad por el bien de la humanidad».

«Estrella de la ciberseguridad»

Recientemente dejó boquiabiertos a varios expertos en una conferencia en Holanda cuando explicó cómo logró hackear un osito de peluche conectado a Internet.

Y no es la primera vez que lo consigue: lo hizo antes con un auto teledirigido.

«Desde que tenía 8 años, Reuben ha tenido la suerte de haber sido aceptado por la comunidad de la seguridad informática», afirma el Centro de Ciberseguridad Nacional de Holanda (NSNC) en su página web.

Hacker - Reuben Paul
Reuben demostró en directo en un evento internacional cómo hackear ositos de peluche. A los 11 años, Reuben dice que la Internet de las cosas puede convertirse en «el Internet de las amenazas».

El organismo le define como «una prometedora estrella en seguridad informática».

«Cuando niños de todo el mundo comenzaron a escribirle, preguntándole si podía enseñarles lo que estaba aprendiendo, con ayuda de sus padres y líderes de la industria fundó CyberShaolin, una organización sin fines de lucro para educar y empoderar a los menores en conocimientos sobre los peligros de la ciberseguidad».

Reuben fue uno de los expositores invitados a la International One Conference 2017, un evento sobre ciberseguridad que se celebró en La Haya, Países Bajos, el 16 y 17 de mayo, y que organiza la NSNC.

De acuerdo con la institución europea, el joven hacker ya ha dado «más de una docena de charlas en las que ha cubierto varios temas, desde hackeos a Windows hasta robo de contraseñas, ataques a celulares, malware e ingeniería social con demostraciones en directo».

Durante la última conferencia en la ciudad holandesa, conectó un dispositivo Raspberry Pi (un pequeño PC del tamaño de una tarjeta de crédito) a su notebook y gracias al lenguaje de programación Python logró que su osito de peluche grabara audio y encendiera las luces.

También escaneó los dispositivos Bluetooth disponibles en la sala. «Para asombro de todos, descargó docenas de números, incluyendo algunos de los altos ejecutivos».

Pero ¿cómo logró hacerlo?

«Conecté el juguete a una aplicación en el teléfono móvil usando Bluetooth de baja energía y lo conecté a la nube usando el wifi del celular. Busqué el oso y lo encontré y, simplemente, ejecuté un comando interactivo», explicó el pequeño gran genio.

El Internet de las amenazas

El objetivo era demostrar cómo la IoT (Internet de las cosas) puede convertirse en la «Internet de las amenazas», dijo en la conferencia.

Muñeca interactiva Cayla
La muñeca interactiva Cayla es uno de los juguetes a los que acusaron recientemente de espiar a las niñas.

Recientemente, hubo polémica a este respecto por juguetes que pueden ser hackeados, como la muñeca Cayla, por la que el Centro de información sobre la Privacidad Electrónica de EE.UU. (EPIC, por sus siglas e inglés) y varias organizaciones de consumidores presentaron una queja el pasado mes de diciembre.

Le acusaban de grabar conversaciones y «espiar a las niñas», y también a los robots iQue, de los que dijeron que almacenan información de forma injustificada.

«Estos juguetes someten a los niños a una vigilancia continua y no están sujetos a ninguna norma de protección de datos», se leía en el texto, que fue presentado ante la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos.

«No compartimos datos de voz de ninguno de nuestros clientes», dijo Richard Mack, vicepresidente de marketing de la compañía Nuance Communications, involucrada en la polémica.

Sin embargo, Reuben considera que el problema va más allá y que se trata de lo fácil que puede ser para los hackers acceder a algunos juguetes.

«Esto es tan sólo un ejemplo de lo que puede hacer un tercero en la casa de otra persona. Alguien desde fuera podría conectar el osito de peluche y grabar y reproducir sonido interactivamente para espiar a los niños», expresó el joven.

«Necesitamos estar a salvo y seguros y garantizar que nuestros dispositivos no se pueden hackear como un osito de peluche».

Por ahora, Reuben seguirá compartiendo su conocimiento y enseñando a otros niños todos lo que sabe de ciberseguridad pero en un futuro su objetivo es estudiar en entidades como el MIT o el Instituto de Tecnología de California (CalTech).


Comentarios

No hay comentarios.

Añadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *