Inicio » Infonews » El auto autónomo transformará al mundo
Martes 26 Septiembre, 2017

Indicadores económicos de Chile

Dólar Observado619,06
Euro723,82
UF23.819,39
UTM43.599,00
YUAN0

Newsletter

Inscríbase y reciba GRATIS semanalmente el mejor contenido de Negociós y Tecnología en su E-mail.

Links Auspiciados

Chorrillana Estudio

Verdadera innovación, pasion por la tecnologia.

Pebble

El SmartWatch que lo mantiene siempre conectado

Roku

La mejor TV de streaming a su alcance

Monitor Samsung curvo de 27”

Una increíble pantalla curva para disfrutar de la mejor experiencia envolvente

Destacados

Eventos

Próximos Eventos

30.SEP.2017

X CONF ANDES 2017

Próximos Eventos

3.OCT.2017

RETEC MIAMI 2017

Próximos Eventos

11.OCT.2017

Latam Edge Awards 2017

Próximos Eventos

18.OCT.2017

Logistics & Operations Conference 2017

Próximos Eventos

19.OCT.2017

Demand Solutions Miami 2017

Próximos Eventos

19.OCT.2017

EMMS 2017

Próximos Eventos

19.OCT.2017

Ecommerce Innovation Summit

Próximos Eventos

24.OCT.2017

Jornadas Económicas Chile – Alemania 2017

Próximos Eventos

3.NOV.2017

23rd BRAVO Business Awards

Próximos Eventos

20.NOV.2017

AI Europe 2017

Próximos Eventos

11.FEB.2018

World Government Summit 2018

Próximos Eventos

8.JUL.2018

RISE 2018

Próximos Eventos

5.SEP.2018

4º Congreso America Digital 2018

El auto autónomo transformará al mundo

Infonews

EE.UU. 15 junio, 2017. Hacer la compra por Internet, ver una película, trabajar o jugar ajedrez. Son solo algunas de las cosas que podremos hacer frente al volante a principios de la próxima década, cuando los vehículos autoconducidos sean una realidad en las carreteras de todo el mundo y el ser humano se convierta en un mero pasajero de la tecnología.

La mayoría de las empresas de la industria automotriz y muchas tecnológicas ya trabajan en sus propios modelos, que llegarán a principios de la década de 2020. Solo diez años después, en torno a 2030, serán mayoritarios, al menos en autopistas y entornos urbanos. Su llegada supondrá una transformación revolucionaria no solo de la movilidad, sino también de la legislación, de la fisonomía de las ciudades o incluso del concepto que tenemos de propiedad.

“Todos los negocios van a cambiar”, explica José Pacheco, gestor del fondo de capital riesgo B4Motion, especializado en nuevas tendencias dentro del sector de la movilidad. La tecnología permitirá que el vehículo no esté parado más allá de lo necesario para las revisiones mecánicas y favorecerá al máximo su uso compartido, lo que abaratará enormemente los costos de transporte. “Los autos los estacionará un software de gestión, y un algoritmo los llevará a las personas que los van a utilizar, por lo que también cambiará la forma de propiedad”, explica Pacheco. El auto pasará así a ser una propiedad compartida o, incluso, un servicio de transporte, en el que el usuario pague por cada desplazamiento y no por el vehículo. Adiós a los estacionamientos pagados, a las estaciones de servicio y reparación, a los seguros, a los semáforos, a los permisos de circulación, a las licencia de conducir, a las escuelas de conductores, adiós a los taxis, adiós, adiós y adiós, la lista es larga y la disrrupción que se avecina es fuerte, y claro causando que la tasa de desempleo se dispare. Y por supuesto, como la mayoría de estos autos autónomos serán eléctricos, adivinen que sucederá con la industria petrolera. Arabia Saudita, ya lo sabe y ha comenzado a tomar cartas en el asunto, siendo el principal inversor del fondo de inversión en tecnología de US$ 100.000 millones de Masayoshi Son de Softbank, fondo principalmente destinado a impulsar la Inteligencia Artificial y el Global Brain.

Tony Seba - RethinkX - Stanford University
Tony Seba, economista de la Universidad de Standford.

Según el estudio Rethinking Transportation 2020-2030 de Tony Seba, economista de la Universidad de Standford, los vehículos autónomos se utilizarán 10 veces más de lo que se usan los autos en propiedad, que apenas están en funcionamiento durante un 4% de su vida útil. Por ello, moverse en un vehículo eléctrico y autónomo será en 2030 entre 4 y 10 veces más barato que hacerlo con un vehículo nuevo en propiedad, y las familias que lo utilicen ahorrarán hasta US$ 5.600. Al mismo tiempo, el parque de vehículos se reducirá drásticamente. Seba cree que en EE.UU. el número de autos caerá un 80% en una década, desde 247 millones en 2020 a solo 44 en 2030. Esto recortará enormemente la afluencia de vehículos en las grandes ciudades, de las que también desaparecerían las áreas de estacionamiento, que se desplazarán fuera de las zonas céntricas. Según Seba el modelo de negocios TaaS ( Transportation as a Service) en 12 años matará a la industria petrolera. La fecha 2030 de Seba no es antojadiza, está totalmente alineada con los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sustentable.

Seba continua, si cada año se fabrica un 70% menos de autos y camiones, las cadenas de suministro globales de los fabricante de automóviles se reducirá a una fracción de su tamaño actual, causando masivos despidos, con efectos devastadores en todas las economías.

Seba cree que los concesionarios de autos, el mantenimiento y las compañías de seguros sufrirán “una destrucción casi total”.

Los fabricantes de automóviles como General Motors y Ford se convertirán en armadores de vehículos eléctricos de bajo margen y de alto volumen o realizarán la transición para convertirse en proveedores TaaS. No es de extrañar que GM invirtiera US$ 500 millones en Lyft, la compañía de viajes compartidos.

¿Y qué hay de la poderosa industria petrolera? El impacto será “catastrófico”, dice Seba, “la demanda mundial de petróleo alcanzará los 100 millones de barriles por día en 2020, bajando a 70 millones de barriles por día en 2030. Esto afectará a diferentes compañías y países de manera desproporcionada y en muchos casos, dramáticamente – dependiendo de su exposición al petróleo de alto costo”.

La seguridad, primordial dice Markus Heyn

El principal argumento de quienes ya trabajan en los vehículos autoconducidos es que frenarán en seco los accidentes de tráfico. Según la NHTSA (National Highway Traffic Safety Administration) estadounidense, alrededor de un 90% de los siniestros son causados por errores humanos, lo que ha llevado a algunos, como el CEO de Tesla, Elon Musk, a plantear que la conducción humana se prohíba cuando estos vehículos sean una realidad. “Cuanto más avancemos en la conducción autónoma, más contribuiremos a la seguridad de las personas”, cree Markus Heyn, responsable de conducción autónoma de Bosch. Heyn no está de acuerdo con limitar la conducción a los seres humanos, pero sí cree que cualquier conductor agradecerá que el vehículo le ayude ante un imprevisto o en los momentos de tedio. “Como conductor, agradezco que el vehículo me corrija, pero debe ser la gente la que decida cuándo quiere hacer uso de la tecnología”.

Tareas pendientes

Antes siquiera de que este debate llegue a plantearse y de que el primer auto circule sin supervisión humana, los expertos deben resolver un inmenso volumen de problemas técnicos, jurídicos e incluso éticos. Para Heyn, los mayores retos están en el campo de la percepción. “El vehículo debe ser capaz de percibir correctamente todo lo que está a su alrededor, y predecir lo que otros conductores, peatones o ciclistas van a hacer”, explica. Esto se hará mediante un ejército de radares, sensores y videocámaras, como los que la multinacional alemana desarrolla en conjunción con Daimler-Mercedes, con la que se alió recientemente para poner en el mercado vehículos de nivel 5 en la escala de automatización, esto es, capaces de circular sin intervención humana.

“El auto tendrá que tomar decisiones inteligentes en función de lo que pase en cada momento”, explica Simón Viñals, director de tecnología de Intel. “Es la única forma de que pueda afrontar imprevistos e interactuar con conductores humanos, algo que será habitual durante la etapa de transición, hasta que los vehículos autónomos sean mayoritarios en las carreteras”.

Intel, que trabaja con BMW en el iNext, un vehículo totalmente autoconducido que saldrá al mercado en 2021, adquirió el año pasado la empresa de sensores israelí Mobileye por US$ 15.300 millones. Fue la mayor operación en la historia del país hebreo, pero espera sacarle rentabilidad, ya que la sitúa en cabeza de un punto clave de la nueva carrera tecnológica: la estandarización. “No es lo mismo fabricar un auto autónomo que millones”, explica Viñals, que cree que la escalabilidad contribuirá a reducir notablemente los precios de los vehículos. “Como pasó con el vídeo VHS y Beta, hace falta una estandarización que permita que cualquier desarrollador pueda hacer aplicaciones para cualquier auto, o que estos puedan circular por cualquier parte”, apunta.

La otra tuerca que falta por apretar en el armazón del auto autónomo no es técnica, sino ética. Será la primera máquina que deba decidir sobre la vida de un ser humano. ¿Qué pasará si, en caso de accidente, debe optar entre salvar al conductor, al peatón o al ciclista? “Debe ser una discusión en la que participe toda la sociedad, no solo los ingenieros”, cree Heyn. “Dicho esto, hay que evitar las conclusiones fáciles. Si el vehículo está conduciendo, quizás pueda decidir cómo maniobrar de forma segura y sin correr riesgos. O podría frenar sin poner a nadie en peligro”.

La legislación, muy avanzada

La legislación que permitirá circular al auto autónomo ya está muy avanzada en varios países europeos y en EE.UU. El Parlamento alemán aprobó el pasado mes de marzo una ley que permite la circulación de vehículos autónomos siempre y cuando haya un conductor que sea el responsable último de su manejo. En Estados Unidos, 12 estados han dado vía libre a los vehículos autoconducidos, que ya circulan en fase de pruebas por California, Arizona o Pensilvania. En España, la DGT aprobó en el año 2015 la normativa que permite circular a los autos autoconducidos en vías abiertas, y en 2016 PSA realizó un viaje de prueba, recorriendo 599 kilómetros por autovía sin conductor, desde Vigo hasta Madrid.


Comentarios

No hay comentarios.

    Añadir comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *