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¿Por qué SoftBank compró ARM?

Movil

  • Tecnología de procesadores superior a sus rivales y poner un pie en el prometedor mercado de la inteligencia artificial. Estas son algunas de las claves de la compra de ARM

Tokio, Japón. 15 agosto, 2016. Da igual que tengas un iPhone, un Samsung, un LG o un Sony en el bolsillo. Da igual que te haya costado US$ 1.000 o US$ 200. Es muy probable que en el interior de tu móvil encontremos un procesador basado en arquitectura ARM. Esta compañía británica, cuya tecnología está presente en el 95% de los smartphones de todo el mundo, acaba de ser adquirida por el gigante de las telecomunicaciones japonés SoftBank por US$ 32.000 millones. Es una de las compras más importantes del año y, si SoftBank la gestiona bien, puede ser la más importante en toda su historia.

Creada en 1990, ARM es una de las joyas británicas en el sector tecnológico. Con más de 3.000 empleados, la compañía diseña la arquitectura de los procesadores que fabricantes como Qualcomm o MediaTek necesitan para crear los chips dentro de millones de smartphones y tablets en todo el mundo. La compra puede parecer extraña a primera vista, pero en realidad es una gran jugada de la japonesa. Estas son algunas de las claves que explican la operación.

Softbank Compra ARM - Masayoshi Son
Masayoshi Son, fundador y CEO de SoftBank.

Gracias, Brexit

Fuentes de SoftBank han confirmado que las conversaciones de adquisición ya comenzaron antes del referéndum de salida del Reino Unido de la Unión Europea, pero la posterior devaluación de la libra desde luego ha jugado un papel fundamental para cerrar la operación. Un dato: entre el 23 de junio, fecha en que se realizó la consulta, hasta el pasado viernes, la divisa británica acumulaba un desplome superior al 13%.

Con semejantes cifras, SoftBank se ha podido permitir pagar US$ 32.000 millones por la compañía británica, lo que supone una prima de un 43% respecto a la capitalización de mercado de ARM. El Brexit no ha sido el factor decisivo, pero sí el empujón final.

Tecnología superior a sus rivales

ARM lleva desde su creación diseñando chips para equipos móviles y ha conseguido algo que Intel jamás ha logrado: una arquitectura de procesador que consume muy poca batería y que mejora sensiblemente el rendimiento del dispositivo. Intel ha dominado el mercado del PC, pero nunca supo dar el salto a los smartphones y tablets de forma tan eficiente como lo ha hecho ARM. El resultado es que desde Apple hasta Samsung, pasando por casi cualquier fabricante de móviles y tablets, utilizan la arquitectura ARM para todos sus equipos a través de las licencias de fabricantes como Qualcomm o MediaTek.

Una de las claves que ha hecho la arquitectura ARM superior a la de Intel en equipos móviles está justo en la forma en que ambas digieren la información. Una CPU de ARM está basada en un sistema RISC (Reduced Instruction Set Computing), mientras que una CPU diseñada por Intel está basada en un sistema CISC (Complex Instruction Set Computing). En esencia, el procesamiento de datos en un sistema RISC se hace de forma más eficiente y condensada, es decir, una instrucción se traduce en apenas una operación por parte de la CPU. En un sistema CISC, esa misma instrucción necesitará tres o más operaciones de la CPU, por lo que el tiempo de procesamiento aumenta y la eficiencia se reduce.

Traducido a millones de instrucciones por segundo, la arquitectura ARM es capaz de ahorrar más batería y mejorar el rendimiento del equipo. En definitiva, SoftBank compró el cerebro más avanzado dentro de los móviles y tablets.

No olvidemos la Internet de las cosas …

Con la compra de ARM, SoftBank pone un pie en uno de los negocios más lucrativos (aunque maduros) del momento, el de los componentes en equipos móviles, pero también pone el otro en una oportunidad a futuro: la IoT (Internet de las cosas). “Esta es una de las compras más importantes que hemos hecho, y espero que ARM se convierta en un pilar clave en la estrategia de crecimiento de SoftBank en el futuro”, dijo Masayoshi Son, CEO y fundador de la japonesa. Por esa “estrategia a futuro”, se refiere justo a la Internet de las cosas.

Esta tendencia, de la que se lleva teorizando años, aún no se ha materializado en nuestro día a día. Se supone que en unos años la mayoría de los objetos que nos rodean, desde los electrodomésticos en el hogar al mobiliario urbano, estarán conectados a Internet y también entre ellos. Esto generará grandes cantidades de datos que forman parte de otra gran tendencia, el big data. Pero la clave para SoftBank son los procesadores: para que los objetos estén conectados a Internet y entre sí necesitan un potente procesador en su interior. Es aquí donde ARM puede convertirse en el líder de la siguiente ola.

Softbank Compra ARM

… y la inteligencia artificial

Hay una tercera tendencia tecnológica que explica la compra millonaria de ARM: la inteligencia artificial. Es otro sector hacia el que el fundador de SoftBank quiere girar, para dejar de ser un mero proveedor de telecomunicaciones a convertirse en gigante tecnológico en el campo de la interconexión de dispositivos e inteligencia artificial.

ARM compró hace unos meses la compañía británica Apical, especializada en el desarrollo de software capaz de analizar imágenes de forma similar a como lo hace el ojo humano. Startups de Reino Unido se han convertido en líderes en este terreno, con firmas como DeepMind (adquirida por Google en 2014 por US$ 500 millones) liderando un mercado similar al que quiere conquistar Apical… y ahora SoftBank.

De gigante japonés a global

Más allá de la tecnología, hay otra razón estratégica que explica la compra de ARM: SoftBank busca internacionalizarse aún más y huir del estancamiento del mercado japonés. Dio un gran paso hacia este objetivo en 2013, cuando tomó el control mayoritario del operador estadounidense Sprint, pagando US$ 22.000 millones. La operación, sin embargo, le provocó un importante endeudamiento del que aún intenta recuperarse.

La compra de ARM va justo en la línea de convertir a Softbank en una empresa global y diversificada, involucrándose en una actividad, la de los procesadores, en la que no operaba hasta ahora. El giro ha requerido decisiones clave, como vender buena parte de su participación en la compañía china de comercio electrónico Alibaba. Soltar lastre en mercados menos rentables para ganar peso en otros más prometedores de cara al futuro. Eso es justo lo que puede lograr con ARM.


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