Europa está expuesto a un agravamiento de la crisis en el viejo continente
Santiago, Chile. 18 junio, 2012. El escenario económico base para Europa contempla un deterioro adicional en los próximos meses, pero acotado. Se espera que pronto se anuncien nuevas medidas que ayuden a contener la crisis fiscal financiera que enfrenta dicho continente. De ser asÃ, el contagio negativo hacia nuestra economÃa serÃa acotado, permitiendo mantener un crecimiento superior al 4,5 % el presente año.
Coyuntura Internacional y Nacional
El rescate del sistema financiero español por parte de la Troika es una buena noticia, pero el mal manejo de la situación por parte del gobierno de este paÃs ha generado dudas desde el comienzo respecto de lo apropiado del monto de recursos involucrado (€ 100.000 millones) y por el impacto en la situación fiscal global de España. Los problemas de este paÃs no han terminado todavÃa.
La confirmación de una caÃda marginal en el PIB del primer trimestre en Europa ratifica el complicado momento por el que pasa este continente. No parece haber muchas posibilidades de que esto cambie por varios años, hasta que se haya completado el proceso de desendeudamiento general de personas, empresas y gobierno.
El deterioro en el crecimiento de las exportaciones e importaciones continúa. Los embarques pierden velocidad por el menor precio del cobre y la menor demanda externa, mientras que las importaciones que, de todas maneras crecen más, se han desacelerado por la menor inversión en maquinaria y la baja de inventarios de los últimos dos trimestres. En este escenario, la balanza comercial ha reducido significativamente su superávit acumulado, tendencia que se mantendrá el resto del año.
El tipo de cambio, reflejando, la mayor volatilidad internacional y el menor precio del cobre subió durante mayo, pero ha vuelto a niveles en torno a los $500, donde deberÃa mantenerse el resto del año, pero con una varianza significativa.
La economÃa chilena ha mantenido un dinamismo envidiable hasta abril pasado. El crecimiento anualizado de los últimos seis meses es de 7,8%, el de abril pasado, a ritmo anual, es de 6% y el acumulado en los primeros 4 meses del año de 5,4%. La fortaleza del mercado del trabajo y la polÃtica fiscal aparecen como los principales factores tras este dinamismo, pero todo indica que su aporte el resto del año será claramente inferior, sumándose al deterioro en el escenario externo.
Con todo, un crecimiento de 4,5% parece razonable para este año, pero algo menor el próximo.
No deja de sorprender el dinamismo que mantiene el mercado laboral. La tasa de desocupación, rompiendo la estacionalidad negativa de estos meses, volvió a bajar en el trimestre móvil terminado en abril.
El mercado ha revisado fuertemente a la baja las expectativas de inflación para este año. Por ahora el Banco Central se mantendrá en compás de espera, sin mover su tasa de polÃtica monetaria mientras no se aclare algo más el desenlace de la situación económica europea y su impacto sobre nuestro paÃs.


