- AT&T pagará US$ 3.000 millones en efectivo y ofrecerá a T-Mobile soluciones avanzadas de espectro y un acuerdo a largo plazo en roaming
EE.UU. 29 diciembre, 2011. AT&T se baja de la carrera para quedarse con T-Mobile. La compañía anunció que retira su oferta por la operadora estadounidense de Deutsche Telekom, tras las acciones de bloqueo de la Federal Communications Commission y del Departmento de Justicia, tal y como señala la propia firma en un comunicado a sus inversores.
“AT&T continuará siendo agresiva a la hora de liderar la revolución de internet móvil”, ha explicado en el comunicado Randall Stephenson, presidente y CEO de AT&T. La compañía seguirá apostando por las inversiones, asegura, y ha reclamado un mejor y mayor acceso al espectro.
La operadora estadounidense incluirá en sus cuentas del cuatro trimestre un cargo de US$ 4.000 millones para hacer frente a las indemnizaciones que tendrá que entregar a T-Mobile por incumplimiento de contrato. Según explica en un comunicado a los medios Deutsche Telekom, AT&T pagará antes de finales de año US$ 3.000 millones en efectivo y ofrecerá a T-Mobile soluciones avanzadas (Advanced Wireless Solutions) de espectro y un acuerdo a largo plazo en roaming.
La compra se enfrentó a fuerte de oposición. La operadora Sprint Nextel, la competidora directa de ambas firmas, fue una de las primeras en denunciar el acuerdo, ya que favorecería a su entender el monopolio y el reinado sin problemas de AT&T y Verizon, no dejando espacio para los demás competidores. A ella se sumaron, además del Departamento de Justicia de Estados Unidos, los fiscales generales de California, Illinois, Massachusetts, Nueva York, Ohio, Pensilvania y Washington, que también querían frenar el proceso.
Ante semejante panorama de oposición, la idea de que AT&T renunciara a la compra no parecía descabellada y a finales del pasado mes de noviembre ya se filtraba que la compañía se estaba preparando para dar marcha atrás.
El proceso de compra se anunció a finales del pasado mes de marzo. Deutsche Telekom se iba a llevar US$ 39.000 millones con el proceso y, sobre todo, eliminaría una inversión que ya no resultaba tan estratégica para centrarse en el mercado europeo. Ahora, la operadora vuelve a las cuentas de la alemana.








