EE.UU. 6 agosto, 2010. El Blackberry, fabricado por la canadiense RIM, podrá ser la marca de smartphone más vendida en Norteamérica, y la segunda en todo el mundo, pero la empresa está pasando por una difícil semana en cuanto a relaciones públicas a pesar del anuncio del lanzamiento de su nuevo teléfono insignia, el Torch. Primero fue Emiratos Árabes Unidos y luego Arabia Saudita quienes prohibieron el Blackberry en su territorio “por razones de seguridad nacional”; ahora Indonesia también lo está pensando.
Indonesia es un país mucho más populoso que EAU y Arabia Saudita y –en consecuencia- posee más de un millón de usuarios del Blackberry. Sin embargo, este archipiélago del sudeste asiático comparte algunos de los reparos de EAU y Arabia Saudita: a saber, que RIM no permite que gobiernos extranjeros (aparte de, en algunos casos como el estadounidense) lea correos electrónicos, mensajes de texto y mensajes instantáneos enviados entre los dispositivos.
Y estos 3 países no son los únicos preocupados; la Unión Europea hará que todo su aparato ejecutivo, es decir unos 32.000 empleados, cambie el Blackberry por el iPhone o a algún otro dispositivo HTC cuyo nombre aún no se da a conocer (lo más probable es que se trate de Android o de Windows Mobile). Tanto Apple como HTC permiten que los gobiernos extranjeros monitoreen mensajes enviados entre los dispositivos.
Indonesia sigue analizando su decisión, de modo que la prohibición no es un hecho, aún.
RIM se rehúsa a dar pié atrás, afirmando que no transará con sus antiguas medidas de seguridad para dar en el gusto a un gobierno.







