Nicholas Carr en su nuevo libro sugiere que la última tecnología hace que nuestros cerebros sean menos capaces de pensamientos mas profundos. Carr se encontró tan distraído que no pudo trabajar en el libro mientras estaba conectado, lo que es bastante común.
En una entrevista dijo, “encontré que mi inhabilidad para concentrarme es una gran discapacidad”, agregó, “así es que decidí abandonar mis cuentas de Facebook y Twitter y volver a mi email, verificando mi correo un par de veces al dia, y no cada 45 segundos. Me di cuenta realmente que esto me ayudó mucho”.
Después de sus primeros sentimientos de asombro por su repentina desconexión, Carr dijo, que en un par de semanas logró focalizarse en una tarea por un largo periodo de tiempo, logrando realizar su trabajo.
Su libro examina la historia de la lectura y la ciencia de cómo usar diferentes medios cambia nuestros cerebros. Explorando como la sociedad cambió de una tradición oral al mundo de la impresión y luego a la Internet, Carr detalla como el cerebro se reescribe a si mismo para ajustarse a las nuevas fuentes de información.
Según Carr, el leer desde la Internet ha cambiado fundamentalmente cambiado como nosotros usamos nuestros cerebros.
El tener que lidiar con un torrente de textos, fotos, video, musica, enlaces a otros sitios Web combinado con incesantes interrupciones de mensajes de texto, emails, actualizaciones de Facebook, Tweets, blogs, y RSS, nuestras mentes se han acostumbrado a leer por encima, hojear y a escanear la información.







