
Dr. Alexander Betzhold, director carrera prevención, DuocUC Sede Maipú.
Santiago, Chile. 5 marzo, 2010. El terremoto y tsunami que acaba de sufrir nuestro país, dejó en evidencia una serie de fallas de seguridad en infraestructura, ordenamiento territorial y procedimientos de emergencia, que deben considerarse como lecciones para no cometer los mismos errores en el futuro, de manera de mejorar la planificación de respuesta y enfrentar con un enfoque preventivo la etapa de reconstrucción.
El desastre ocurrido y sus primeras réplicas se dieron en un escenario desfavorable: de noche; un fin de semana; simultáneamente en zonas rurales costeras y en centros urbanos; con desinformación; corte de electricidad, telecomunicaciones y de conectividad vial; por ello, una lección se vincula con la revisión y diseño de planes vigentes para comprobar o corregir los aspectos de información, comunicación y conectividad.
A su vez, se debe considerar que ante una emergencia, las víctimas demandan atención sanitaria, médica y psicológica, en un escenario de servicios de salud, dañados y donde su personal está afectado. En consecuencia, otra lección se relaciona con la rápida movilización de los medios sanitarios, humanos y materiales para asistir en forma rápida a los necesitados. Ello, con una logística liviana, aérea y de personal, que de a poco vaya creciendo, hasta alcanzar niveles de cobertura aceptables.
Otro aspecto se refiere a la carencia de abastecimiento de agua y alimentos que requiere manejar la disponibilidad, distribución y seguridad. Una nueva lección se vincula con implementar rápidamente los mecanismos, coordinaciones y procedimientos entre privados y autoridades para llegar con los elementos necesarios a diferentes puntos de distribución cubriendo el territorio afectado. Más allá de estas acciones inmediatas, este terremoto nos recuerda que las comunidades deben ser informadas y educadas en forma regular a nivel municipal y central sobre los riesgos de la zona donde viven y cómo actuar ante una emergencia, lo que también requiere de un equipamiento básico de apoyo como zonas de seguridad, vías de escape y señalética de evacuación, además de la realización de simulacros periódicos.
Las ciudades también necesitan de un ordenamiento y funcionamiento especial para estos desastres, que aunque no son infalibles, permiten reducir el impacto y generan una base para responder de Riesgos.
Por Dr. Alexander Betzhold, director carrera prevención, DuocUC Sede Maipú.








En este momento y durante las próximas semanas y meses, el tener agua potable y limpia cobrará vital importancia en muchas de las zonas afectadas. Nuestra idea es importar tantas bombas solares como podamos y las instalaremos en el pueblo o comunidad escogida por todos aquellos que nos puedan ayudar.
Dr. Alexander Betzhold; buenas noches, mi nombre es Andrea Farias, profesora de un colegio básico de la comuna de La Reina. Mi email es para poder contactarme con usted y solicitar su ayuda y apoyo en cuanto a la seguridad ante un sismo. Mi duda es especifícamente si en un colegio en donde sus paredes son de madera y una sala con la otra se separa con un tabique, en un costado, ventanales grandes y por el otro ventanas mas pequeñas, ¿es bajo estas condiciones, factible en el momento de la protección protegerse bajo el escritorio de cada alumno?
Espero de verdad usted pueda darme alguna respuesta.
Atte.
Andrea Farias C.
Responsable Operación DEYSE
Colegio Complejo Educacional
La Reina sección Básica
Alexander, cito lo siguiente: “El desastre ocurrido y sus primeras réplicas se dieron en un escenario desfavorable”. Debo decir que discrepo absolutamente con esa frase, puesto que al contrario fue totalmente favorable ya que al tratarse de un día sábado en la madrugada, al otro día el comercio práctimente está cerrado y el día domingo también, que fuera de madrugada es un punto a favor ya que todas las personas se encontraban en sus casas con sus hijos chicos por lo menos, y no en el jardin o el colegio o en el caso de los adultos trabajando y estudiantes bueno ya tú sabes.
Si el terremoto hubiese sido en la semana, a plena luz del día, se habría generado un caos e histeria colectiva mucho peor.
Matías Larraín