Santiago, Chile. 25 enero, 2009. Con la finalidad de medir el ahorro de energía en un periodo de 5 años, en una empresa de Data Center en Australia, nuestra compañía, realizó un estudio en base a la configuración de 210 Racks, contando 7 Racks por línea y 17 servidores por Racks, considerando 100% la utilización de energía.
Los resultados fueron sorprendentes. Se estima que por cada dólar de requerimiento de energía se requieren otros US$ 2 para la climatización del sitio; del 100% de lo que una empresa gasta en consumo de energía, ésta utiliza el doble en costos de climatización. Considerando estos factores, el ahorro estimado fue de US$ 2,6 millones en gastos, permitiendo ahorrar un total de 21 millones de KW con equipos “Green” para el Data Center, todo esto comparado con los equipos de la competencia.
Esto quiere decir, en el modelo comercial, que el Data Center va a generar un delta, en términos de margen operativo a lo largo de 5 años. Es decir, esos US$ 2,6 millones, equivalen a US$ 43.000 mensuales generados en ahorro. Y esto es sólo por efectos colaterales al consumo y la temperatura generada por ocupar equipos que consuman más energia.
Ahora, ¿qué puede hacer una empresa con esos US$ 43.000? Pueden ser fácilmente utilizados en proyectos como: otro nuevo tipo de servicios, canalizarlos de distinta forma o indirectamente engrosar el margen o la ganancia neta de la operación del proyecto.
Estamos hablando de 21 millones de KW y esto puede ser una cantidad de energia colosal si consideramos que una ampolleta consume, en promedio, 50 watts. O sea, si una ampolleta consume 100 watts por hora, el ahorro se compara a 210 millones de ampolletas que no se prendieron o, al contrario, usted podría generar un ahorro equivalente a 210 millones de ampolletas prendidas simultáneamente.
Sigamos con la ecuación. Si en promedio, una casa tiene 10 ampolletas prendidas al mismo tiempo, el ahorro es comparable a que 21 millones de casas apagaran la luz paralelamente por 5 años. Para entender la envergadura de lo que significa en ahorro es como haber tenido 210 millones de ampolletas apagadas por 5 años. Es decir, 4.2 millones de KW por año, o sea, 42 millones de ampolletas de 100 Watts por año, lo cual es considerable.
Entonces, cuando uno combina todos estos números nos damos cuenta de cuál es el efecto real. Ahora si esto lo llevamos a la realidad nacional, donde el costo de la energía es relativamente alto comparado con el resto del mundo y donde hay complejidades porque la matriz energética es pobre en Chile, hay un efecto real e importante que no es menor de considerar.
Actualmente, la mayoría de las empresas están incorporando el factor de consumo de energía como uno de los criterios de selección y cada vez debiera ser más importante el evaluar -así como se evalúan los aspectos de la funcionalidad de los productos- el criterio de consumo, porque tiene efectos reales en el aporte que puede hacer dentro de la evaluación del proyecto.
Por Roberto Mandiola, sales manager SAS region Extreme Networks.








