- Este 13 de noviembre finaliza la ronda de pruebas de evaluación técnica para determinar qué empresa será la que asuma la tarea de fabricar los nuevos documentos de identificación y viaje para los 16 millones de chilenos.

El chip contenido en la cédula de identidad podría llegar a contener toda la vida de un ciudadano, o ser la herramienta para abrirle muchas puertas en el mundo comercial y civil.
Por Alvaro Quijada
Santiago, Chile. 11 noviembre, 2009. Había una fecha clave que debía cumplirse. Hasta el 13 de noviembre funcionarios de diversos ministerios, además de investigadores de la Universidad Católica, visitaron centros en los que harían las pruebas para evaluar las distintas tecnologías que compiten por ganar la licitación del Servicio de Registro Civil e Identificación para emitir el nuevo Pasaporte y Carnet de Identidad chilenos.
A pesar del paro de los empleados públicos esta licitación (se calcula entre US$ 300 y US$ 400 millones), que involucra inversiones millonarias por parte de la empresa que resulte ganadora y la adopción de tecnología de punta por parte de Chile, que lo pone a la par de un selecto grupo de países en el mundo, no se retrasará. Ello porque ya hubo un proceso anterior, que no llegó a feliz puerto y que fue reemplazado por esta nueva postulación, que incluye más avances tecnológicos.
Actualmente compiten en esta licitación 7 empresas nacionales y extranjeras (Bundes Druckerel, Coasin, Indra, Sagem, Sice, Siemens, y Sonda), que son la cabeza visible de importantes consorcios, asociados a los líderes mundiales en tecnologías biométricas, de impresión de documentos valorados y de almacenamiento de la información.
Para César Cantuarias, gerente de desarrollo de negocios del Grupo Coasin, el caso chileno siempre ha sido especial. “La experiencia del caso chileno y su historia de configuración de nuestro proceso de identificación es exquisita por naturaleza, desde sus orígenes, ya que al principio el registro lo llevaba la Iglesia, para luego pasar por la invención de la clave chilena de los 14 valores como un elemento muy innovador para su época y hoy usamos la biometría dactilar”.
Luis Cuezzo, director general de Indra en Chile, señala que la información pública, y por ello autorizada para su lectura que podrán contener estos documentos, permitirá leerla usando lectores portátiles que se adquirirán en el comercio. Ello facilitará el intercambio de información relevante para las transacciones y el comercio.
Hablamos con algunas de las 7 empresas que a mediados de año presentaron sus ofertas técnicas a las bases elaboradas por la Universidad Católica de Chile, entidad encargada de evaluar con neutralidad las distintas ofertas. Cabe destacar que no hay un valor de esta licitación ya que cada empresa según sus costos, sabrá cuánto invertirá en el proyecto si resulta ganador. Quién se lleve esta licitación, deberá montar 2 datacenters en modo activo-activo, 2 fábricas de personalización de documentos (foto, firma, biometría y generar las medidas de seguridad que graban los patrones aleatorios), oficinas y puntos de captura móviles. Las fábricas de documentos deberán contar con adecuados manejos de seguridad de los desechos.
La captura de la información de los usuarios que acudan a renovar su cédula o su pasaporte, también debe cumplir con parámetros técnicos. Es así como las cámaras fotográficas y los fondos de la toma, han de ser especiales para capturar los rasgos de cada ciudadano.
Entre los participantes en la licitación chilena se encuentran empresas que cuentan con una amplia experiencia mundial en el tema, con soluciones que son asimilables, e incluso otras más complejas que la chilena. Indra, líder español en soluciones informáticas, y que trabajó en la cédula o DNI y el pasaporte para España, país que es la puerta de acceso sur occidental a Europa y que está siendo tomado como ejemplo para los documentos que se quieren para Chile. En otros campos, esta compañía cuenta con amplia experiencia con soluciones creadas para la administración de transporte aéreo (sus sistemas controlan un tercio del tráfico aéreo mundial) y en Chile se la conoce, entre otros, por las tecnologías de las tarjetas inteligentes de Metrovía, el control del Metro, entre otras soluciones.
Siemens IT Solutions and Services Chile trae las soluciones Siemens Homeland Security Suite, que constituyen un set de aplicaciones para el tratamiento de la información biométrica de acuerdo a patrones internacionales.
Un actor nacional relevante en esta licitación es Coasin. Ellos lideran un consorcio junto a la empresa Norteamérica L-1 Identity Solutions. La empresa americana emite anualmente más de 100 millones de documentos en 29 países. Meses atrás, Coasin adquirió SOLEM, empresa chilena especializada en desarrollos biométricos y bastante experiencia en este campo de la ingeniería.
Para adelante, queda conocer el resultado de la evaluación técnica de cada consorcio participante, y conocer sus fortalezas de acuerdo a los parámetros solicitados. Quién resulte ganador, por precio y parámetros tecnológicos, tendrá 2 años para implementar la tecnología a lo largo de Chile y en los consulados en el exterior, capacitar a los empleados del Registro Civil e Identificación. Un gran desafío que pondrá a Chile entre los países líderes en seguridad de documentos de identificación a nivel mundial.







